Tras las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof volvió a marcar distancia con el presidente Javier Milei al señalar que, pese a sus reiterados pedidos, todavía no logró mantener un encuentro con el mandatario nacional.
En una entrevista radial, Kicillof contó que el día posterior a los comicios recibió cientos de mensajes, entre ellos uno de Guillermo Francos, jefe de Gabinete de la Nación, quien lo felicitó por el triunfo de Fuerza Patria en territorio bonaerense. “Fue un saludo formal, nada más”, aclaró el gobernador, quien además subrayó que no se trató de una convocatoria para discutir temas de gestión.
Durante la misma charla, Kicillof destacó que sí mantuvo comunicaciones telefónicas con líderes de la región como Lula da Silva (Brasil), Gabriel Boric (Chile) y Yamandú Orsi (Uruguay), además de funcionarios de México y la vicepresidenta de España. La diferencia con el silencio de la Casa Rosada fue, según remarcó, notoria.
El gobernador insistió en la necesidad de coordinar con el Gobierno nacional las obras de infraestructura y políticas públicas que dependen del financiamiento central. “Le pedí por cuarta vez a Milei una reunión. La provincia necesita certezas sobre el trabajo, el salario y la calidad de vida de millones de bonaerenses”, sostuvo.
También cuestionó la interpretación del oficialismo nacional sobre el resultado electoral. “Si lo leen al revés y deciden profundizar las mismas políticas, el impacto sobre el empleo y los salarios va a ser aún más grave”, advirtió.
Kicillof volvió a remarcar que su preocupación no es personal ni partidaria, sino institucional: “Como gobernador de 17 millones de habitantes, no puedo permitir que los problemas financieros se justifiquen echándole la culpa al resultado electoral. Necesitamos diálogo urgente y soluciones concretas”.

