Un impactante episodio de inseguridad, que culminó con un delincuente fallecido y otro detenido, puso de relieve la importancia del entrenamiento y la rápida reacción ante el delito. El hecho ocurrió en un predio comercial sobre la Colectora Dellepiane Sur, en el barrio de Mataderos, donde un custodio —ex efectivo de la Policía Bonaerense— logró desbaratar un asalto armado en apenas segundos.
Las imágenes, captadas por las cámaras de seguridad del establecimiento y que acompañan esta nota, revelan la precisión con la que actuó el personal de seguridad ante una situación de vida o muerte.
Una respuesta táctica decisiva
El reloj marcaba las 12:09 del pasado 5 de enero. Mientras dos empleados trabajaban con pallets en el ingreso del depósito, dos delincuentes irrumpieron en el lugar. Mientras uno de los asaltantes intentaba sorprender a los operarios, su cómplice avanzó por el lateral de un camión estacionado con el objetivo de flanquear a las víctimas.
Fue en ese instante donde se encontró de frente con el custodio. Lejos de amedrentarse ante el arma que le apuntaba, el ex oficial aplicó su entrenamiento: enfrentó al delincuente, logró desarmarlo y se trenzó en una lucha cuerpo a cuerpo. Durante el enfrentamiento se produjeron disparos que pusieron en fuga a uno de los sospechosos, mientras que el otro quedó herido en el suelo.
«Ya fue, loco»: el ruego del delincuente reducido
En el video se percibe un momento de extrema tensión cuando el custodio logra reducir al asaltante herido. “Ya fue loco, ya fue”, se escucha decir al delincuente de 43 años, quien entregó su resistencia ante la firmeza del hombre de seguridad.
A pesar de ser trasladado al hospital Grierson por el SAME, el delincuente falleció el 8 de enero debido a la gravedad de las heridas. Su cómplice, un joven de 23 años que había logrado escapar inicialmente, ingresó herido al mismo centro asistencial horas más tarde, donde quedó detenido y bajo custodia policial.
Legítima defensa y peritajes
En el lugar del hecho, la Policía de la Ciudad secuestró una pistola 9 milímetros con la numeración limada y piezas de una unidad calibre .45 pertenecientes a los malvivientes.
La Justicia, tras analizar las pruebas fílmicas y los testimonios, determinó la liberación inmediata del custodio, considerando que su accionar se encuadró estrictamente en la legítima defensa. El ex policía no solo protegió su integridad física, sino que salvaguardó la vida de los empleados que se encontraban a su cargo en el momento del ataque.

