La emblemática fábrica argentina de neumáticos FATE, con más de ocho décadas de historia y una presencia industrial que marcó generaciones de trabajadores, anunció este miércoles su cierre definitivo y el despido de 920 trabajadores de su planta ubicada en Virreyes, partido de San Fernando.
La noticia sacude al sector manufacturero nacional y abre un profundo debate sobre el futuro de la industria local.
La decisión se conoció de manera abrupta en la mañana, cuando empleados llegaron a la planta y encontraron un cartel anunciando el término total de la actividad. La compañía comunicó que “a partir de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial”, y que procederá a la liquidación completa del negocio, con el pago de indemnizaciones a los trabajadores afectados, a proveedores y a acreedores, según detalló la propia firma.
El peso de la historia
FATE — Fábrica Argentina de Telas Engomadas — fue fundada en 1940 y se consolidó como uno de los pilares de la industria nacional del neumático, pionera en la producción de cubiertas radiales y con una capacidad productiva de más de cinco millones de neumáticos al año. Por décadas, su planta en San Fernando fue símbolo del trabajo y la producción industrial en el país.
Sin embargo, la combinación de condiciones de mercado adversas, la competencia de importaciones y conflictos internos tensaron la operación de la empresa en los últimos años. Según la propia firma, “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, frase que marcó el tono de un cierre abrupto y definitivo.
Factores detrás del cierre
Analistas y fuentes sindicales coinciden en que la decisión fue el resultado de múltiples factores acumulados:
- Creciente apertura comercial y fuerte ingreso de neumáticos importados —especialmente desde países asiáticos— que redujeron los precios y la competitividad de la producción local.
- Caída de la demanda interna y tendencias macroeconómicas que complicaron la rentabilidad industrial.
- Historial de conflictos gremiales que, según dirigentes sindicales, también afectó la producción y las relaciones laborales.
- Elevados costos laborales e impositivos, mencionados por diferentes actores del sector como barreras para sostener la operación frente a la competencia extranjera.
Reacción de los trabajadores
La noticia provocó inmediatamente protestas y tensión en la planta. A lo largo de la jornada, grupos de trabajadores se manifestaron tanto dentro como fuera del establecimiento, denunciando el cierre y reclamando la preservación de sus puestos de trabajo. Hubo momentos de confrontación con fuerzas policiales, detenciones de dirigentes sindicales y reclamos frente al alambrado perimetral de la fábrica.
Algunos empleados señalaron que fueron sorprendidos por el anuncio sin previo aviso y expresaron la incertidumbre por el futuro laboral en un contexto de escasas oportunidades de empleo fuera del sector fabril.
El impacto para el sector industrial
El cierre de FATE no solo representa la parada de una planta histórica, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de la industria manufacturera argentina, especialmente en un contexto de fuerte competencia externa y retos para la producción local. El sector del neumático, además, ya había enfrentado crisis importantes en años recientes, con cierres temporales y conflictos que afectaron otras plantas en el país.
Para muchos analistas, este suceso reaviva el debate sobre políticas industriales, estrategias de competitividad y el equilibrio entre la apertura comercial y la protección de la producción nacional.

