En el corazón de Belén de Escobar funciona una de las instituciones educativas más grandes y emblemáticas del distrito: la Escuela de Educación Secundaria Técnica N°1 “Capitán Hipólito Bouchard”, ubicada en la calle Independencia 450. Con una matrícula que ronda los 2.600 estudiantes distribuidos en tres turnos, es una de las escuelas técnicas más numerosas de la región y un pilar de la educación pública local.
Sin embargo, detrás de esa dimensión institucional se esconde una realidad que preocupa a estudiantes, familias y parte de la comunidad educativa: la falta de mobiliario y los problemas edilicios que se repiten año tras año.
Una escuela grande con problemas básicos
Desde hace tiempo, alumnos y docentes describen una escena que se repite casi a diario: al comenzar la jornada, muchos estudiantes deben salir a buscar sillas o mesas para poder sentarse en clase.
La falta de mobiliario genera situaciones de tensión en los primeros minutos de la mañana. En algunos cursos, quienes llegan tarde a las aulas deben recorrer pasillos o subir escaleras rápidamente para conseguir una silla disponible en otros salones.
Esta dinámica no solo interrumpe el inicio normal de las clases, sino que además plantea riesgos de seguridad: la circulación apurada por escaleras y pasillos para conseguir un asiento se vuelve parte de la rutina escolar.
La problemática no sería nueva. De acuerdo con testimonios de miembros de la comunidad educativa, el déficit de sillas y pupitres se arrastraría desde hace más de una década, con referencias que sitúan el inicio del problema alrededor de 2013. A pesar del crecimiento de la matrícula, el equipamiento no habría acompañado esa expansión.
Infraestructura deteriorada
El mobiliario no es el único problema que preocupa a estudiantes y familias. Distintos integrantes de la comunidad escolar señalan que el edificio presenta falencias edilicias que afectan el desarrollo normal de las clases.
Entre las principales dificultades mencionadas se encuentran:
● Falta o deterioro de puertas y vidrios en algunas ventanas
● Ventiladores que no funcionan en varias aulas
● Problemas con el suministro de agua
● Limitaciones eléctricas que impedirían instalar aires acondicionados o equipamiento tecnológico, como proyectores
Estas condiciones se vuelven especialmente críticas durante los meses de calor. Sin ventilación adecuada, las aulas pueden transformarse en espacios difíciles para el aprendizaje, situación que se agrava cuando los estudiantes deben permanecer varias horas en clase.
Paradójicamente, en algunas materias teóricas los alumnos deben asistir con guardapolvo, lo que incrementa la incomodidad cuando las temperaturas son elevadas.
Antecedentes de problemas edilicios
Las dificultades en la infraestructura no son un fenómeno aislado. En 2023, por ejemplo, el desprendimiento de parte de un cielorraso en una de las aulas provocó la intervención del Consejo Escolar de Escobar y obligó a realizar tareas de reparación. En ese episodio, cuatro estudiantes debieron ser asistidos tras el incidente.
Este hecho volvió a poner en agenda el estado del edificio y la necesidad de inversiones sostenidas en mantenimiento y seguridad. Cabe recordar que la escuela es considerada históricamente una institución emblemática de la educación técnica en el distrito, y en distintos momentos se anunciaron inversiones para su refacción y puesta en valor.
Sin embargo, para muchos integrantes de la comunidad educativa, esas intervenciones no lograron resolver los problemas estructurales.

