Los episodios ocurrieron del lado de Malvinas Argentinas, en el límite con Escobar. Al menos tres automovilistas fueron víctimas de agresiones o daños en sus vehículos. En uno de los casos intervino la Policía Municipal de Escobar y detuvo a un joven de 24 años, que luego fue entregado a la Comisaría 3ª de Pablo Nogués.
Lo que durante años fue una escena habitual en distintos semáforos del Conurbano —personas que ofrecen limpiar parabrisas a cambio de una propina— parece haber cruzado un límite en la zona del Tortugas Open Mall.
En los últimos días comenzaron a viralizarse videos de distintos episodios ocurridos en los semáforos de Colectora Este y Constituyentes, frente al TOM, donde automovilistas denunciaron agresiones luego de negarse a entregar dinero.
Según pudo reconstruir El Nuevo Digital de Escobar ya serían al menos tres los episodios registrados recientemente en ese sector.
En dos de ellos, que fueron filmados por conductores o testigos, los limpiavidrios reaccionaron violentamente ante la negativa de los automovilistas. Los ataques incluyeron golpes contra los vehículos, daños en elementos de los autos y hasta la rotura de vidrios.

La situación fue difundida públicamente durante el sábado y generó preocupación entre vecinos y conductores que utilizan diariamente ese acceso. Un medio local informó que dos vehículos, un Toyota Corolla Cross y un Audi A4, sufrieron daños luego de que sus conductores se negaran a entregar dinero.
Pero habría un tercer episodio que agrega un dato particularmente llamativo.
De acuerdo con información a la que accedió este medio, un hombre de 24 años habría agredido a un conductor que circulaba a bordo de un Fiat Cronos gris. En este caso intervino personal de la Policía Municipal de Escobar, que cruzó la jurisdicción para intervenir ante la situación.
El agresor fue detenido y posteriormente entregado al personal de la Comisaría 3ª de Pablo Nogués, dependencia policial que tiene jurisdicción sobre ese sector de Malvinas Argentinas. La comisaría está ubicada en Ejército de los Andes 2548, en Ingeniero Pablo Nogués.
¿Quién controla la zona?
El dato no es menor. Los episodios se producen en un punto particularmente sensible: el límite entre Escobar y Malvinas Argentinas, frente a uno de los centros comerciales más importantes de la zona norte.
La intervención de agentes municipales de Escobar en uno de los casos vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que los automovilistas seguramente se hacen mientras quedan detenidos en el semáforo: ¿quién se ocupa de controlar a quienes actúan en ese sector y qué ocurre cuando las situaciones pasan de la insistencia a la violencia?
No se trata ya solamente de limpiavidrios que ofrecen un servicio no solicitado. Los videos difundidos muestran situaciones en las que la negativa del conductor termina desencadenando una reacción violenta.
Y ahí aparece el verdadero problema: cuando la “propina” deja de ser voluntaria y la negativa termina en una agresión, el escenario cambia completamente.
Desde el Municipio de Malvinas Argentinas ya existen antecedentes de dispositivos especiales de prevención en el entorno de los shoppings, con participación de la Policía Bonaerense, Gendarmería, agentes municipales y seguridad privada.
Ahora, vecinos y conductores esperan saber si habrá una respuesta concreta para evitar que los semáforos frente al TOM terminen convertidos en un lugar donde detenerse implique también exponerse a una agresión.

