Caso “Chocolate”: el juez le pide a la Cámara que apure una definición clave para ordenar las detenciones

Atencio tiene plazo hasta el martes para definir la prisión preventiva del puntero del PJ. Busca que los camaristas resuelvan antes sobre la validez del expediente.

Julio “Chocolate” Rigau, el puntero del PJ de La Plata que cayó in fraganti sacando dinero de tarjetas de débito de empleados de Legislatura bonaerense y sus jefes políticos, los dirigentes del Frente Renovador Facundo Albini y su padre, Claudio Albini, apostaron a dilatar la decisión de la Justicia, pero tienen las horas contadas.

Según se pudo saber, el juez de Garantías Federico Atencio pidió a la Cámara de Apelaciones de La Plata que defina si la investigación que comenzó el 9 de septiembre con la detención del empleado de la Cámara de Diputados bonaerense es válida.

La defensa de Rigau había solicitado la nulidad de la causa y Atencio espera una definición del tribunal de alzada para expedirse sobre los pedidos de detenciones de la fiscal Betina Lacki. También sobre las capturas de los titulares de las 48 tarjetas de débito que tenía Rigau cuando cayó in franganti.

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El lunes, la fiscal le pidió al juez Atencio que ordene la prisión preventiva de Rigau y las de los Albini. Facundo es concejal reelecto de Unión por la Patria y su padre Claudio fue subdirector de Personal de la Legislatura bonaerense.

La causa había sido anulada en un fallo exprés por Juan Alberto Benavides, Alejandro Villordo, y Fernando Mateos, de la Cámara de Apelaciones de La Plata. Benavides y Villordo votaron por la liberación y la nulidad de la investigación. Habían argumentado que cuando fue detenido, los policías no le leyeron sus “garantías”. Mateos votó en contra. Después, la Cámara de Casación ordenó mantener la investigación y Rigau, que había sido liberado a los 11 días de estar preso, volvió a la cárcel.

Como una mano en la sombra detrás de las operaciones políticas para que la Cámara volteara la causa, se señaló a un operador massista Raúl “El Cabezón” Pérez.

El juez Atencio ya rechazó la eximición de prisión de todos los involucrados. Ahora falta que la Cámara de Apelaciones resuelva el pedido de la defensa para que el juez pueda actuar. Benavides y Villordo se excusaron por el escándalo de su primer fallo y se sorteó una nueva Cámara.

“Necesitamos que la Cámara defina. El juez le pide ahora que resuelva porque a él se le vence el plazo el martes próximo”, confiaron desde el juzgado de Garantías. La Cámara no querría expedirse antes de las elecciones para evitar suspicacias. Si se concretan, las detenciones ocurrirán el martes próximo.

Hasta ahora Rigau mantiene el pacto de silencio. La Justicia cree que la maniobra con los “ñoquis” era un modus operandi de toda la Legislatura. “La estrategia de la fiscal es detenerlos y romper el pacto de silencio”, dijo una fuente con acceso a la causa. Hasta ahora los empleados declararon que habían autorizado a Rigau a cobrarles el sueldo sin nada a cambio. La Justicia busca que alguno se quiebre y se convierta en testigo protegido.

La sospecha es que, a cambio de una obra social y de los aportes jubilatorios, esos “trabajadores” cedían sus sueldos que terminaban financiando una caja negra de la política.

Los chats de Facundo Albini que complican cada vez más a Chocolate Rigau.

“Te llevás 200 (mil) por mes hace 3 años y cuando te necesito no estás. Siento que me estás faltando el respeto a mí y a la amistad que tenemos. No quiero terminar mal con vos, pero no quiero que me tomes por idiota, me estás faltando el respeto a mí, a los compañeros y lo están notando todos”. Fue uno de los mensajes que desde el número de Facundo Albini llegó al celular de Rigau, que la Justicia peritó. Pero no serían los únicos chats que complican a los Albini.

Los chats

El contenido del celular de Julio “Chocolate” Rigau reveló el mecanismo de recaudación de sueldos de empleados de la Legislatura bonaerense y mostró que el puntero respondía a los dirigentes Claudio y Facundo Albini (padre e hijo), este último concejal platense y candidato de Unión por la Patria.

El 24 de agosto, desde el contacto “Facu”, que corresponde al celular de Facundo Albini, le mandaron un mensaje a Rigau a las 10.41: “LLAMAME JULIO”. Rigau, sin vueltas, le contesta “estoy con Mecha” y le cuenta que se complicaron las cosas para rendirle porque “entraron algunos descuentos en varias tarjetas”, según dice la conversación.

Debido a que Rigau no lo llamó, Albini vuelve a insistir: “Necesito urgente un nombre para la muni”. Los minutos seguían pasando y como no había respuestas, ya el 26 de agosto, Albini escribe en mayúsculas: “LLAMAME, ¿vos me estas tomando de gil?”.

Ese mismo día Albini intenta nuevamente contactarse con Rigau -con quien mantenía una amistad- y le ofrece terminar la relación en buenos términos. Sin embargo, no había respuestas.

Es por eso que el 27 de agosto, cansado, le reprochó: “Te llevás 200 por mes hace 3 años y cuando te necesito no estás. Siento que me estás faltando el respeto a mí y a la amistad que tenemos”. Luego de esto, añadió: “No quiero terminar mal con vos, pero no quiero que me tomes por idiota, me estás faltando el respeto a mí, a los compañeros y lo están notando todos”.

Los problemas entre Rigau y Albini surgieron debido a que el sistema de recaudación de los sueldos de los supuestos empleados estaba teniendo algunos problemas.

De hecho, el 5 de septiembre por la noche -cuatro días antes de su detención- Rigau le manda una foto a Albini de un comprobante donde muestra movimientos bancarios. Ese mismo recibo estaba entre los tickets que le secuestraron a Rigau el día del arresto.

El 28 de julio, por otra parte, el puntero le manda un mensaje de voz a una mujer agendada como “Carmen”. En el mismo habla de “rendir” parte de la recaudación.

“Bueno, bueno, si ayer nos dijeron que bueno, que…en el horario de visita, once y media, entre once y media y doce ehh… la… tenía el alta, yo tengo que ir a rendir, ahora estoy por llamar a Claudio tratar de rendir lo más temprano posible y llegar por lo menos a las doce”, le dijo “Chocolate”.

La fiscal Betina Lacki sabe que Rigau no actuó solo y tiene que definir cuál fue el rol que cumplió dentro de la organización, quienes fueron sus jefes y sus lacayos.

Facundo Albini y su padre, Claudio, serían dos de los presuntos líderes de la banda. La sospecha principal de la Justicia es que ambos idearon una estructura dentro de la Legislatura bonaerense para obtener dinero del erario público.

(TN)

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