El Gobierno nacional decidió dar marcha atrás con una de las medidas más comentadas de las últimas horas: el traspaso del Registro Nacional de las Personas (Renaper) al Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich. Finalmente, el organismo volverá a depender del Ministerio del Interior, que encabeza Diego Santilli.
La decisión fue adoptada luego de que distintos sectores del propio oficialismo cuestionaran la sorpresiva resolución publicada esta mañana en el Boletín Oficial. Según trascendió, el decreto contenía “errores administrativos” que serán corregidos en las próximas horas, aunque en otros despachos aseguran que el verdadero motivo fue el descontento dentro de la Casa Rosada por la cantidad de áreas que habían sido quitadas al Ministerio del Interior.
Desde el Gobierno confirmaron que el Renaper regresará a su órbita original, tal como sucedió en las últimas gestiones. De hecho, históricamente los documentos nacionales de identidad llevan la firma del titular de Interior, lo que refleja la continuidad institucional del área.
La rectificación del traspaso se da en un contexto de fuertes reacomodamientos dentro del Gabinete nacional. El flamante jefe de Gabinete, Manuel Adorni, asumió esta semana con amplias facultades otorgadas por el presidente Javier Milei y su hermana Karina, lo que se tradujo en una reorganización interna del Ejecutivo.
Entre sus nuevas atribuciones, Adorni absorbió la Secretaría de Comunicación y Medios —que antes dependía directamente de la Presidencia—, y también la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, encabezada por Daniel Scioli. Esta última controla organismos de peso, como el ENARD, la Comisión Nacional Antidopaje, el Fondo Nacional del Turismo y el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur).
Aunque perdió el control del Renaper, Patricia Bullrich obtuvo la Dirección Nacional de Migraciones, una de las áreas más sensibles del Estado. Sin embargo, su permanencia en el cargo será breve: en pocas semanas dejará el Ministerio de Seguridad para asumir como senadora por la Ciudad de Buenos Aires. Su reemplazo será Alejandra Monteoliva, actual secretaria de Seguridad Nacional y figura de su extrema confianza.
La ministra venía gestionando desde hace meses la incorporación de Migraciones y Renaper bajo su órbita. También había mantenido disputas con el exministro del Interior, Guillermo Francos, por el control de los brigadistas que dependen de la Administración de Parques Nacionales.
Con la anulación del traspaso, el Gobierno busca ordenar su estructura y evitar tensiones internas en momentos en que Adorni debe auditar las distintas áreas de la administración pública para cumplir con los objetivos de eficiencia que exigen los hermanos Milei.
Actualmente, la Jefatura de Gabinete tiene bajo su control organismos estratégicos como el CONICET, la Comisión Nacional de Energía Atómica, la CONAE, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) y el Banco Nacional de Datos Genéticos, entre otros. También depende de ella el Correo Argentino, Arsat y VENG, todas sociedades estatales de relevancia.
La decisión de mantener esas áreas bajo la coordinación directa de la Jefatura refuerza la idea de que el poder político dentro del Ejecutivo se está concentrando en el núcleo más cercano a la Presidencia.

