Tras una sesión maratónica de más de 16 horas, el bloque de La Libertad Avanza (LLA), en una alianza estratégica con los sectores dialoguistas, logró relegar al kirchnerismo y obtuvo la media sanción del proyecto de reforma laboral. Con un tablero que marcó 42 votos a favor y 30 en contra, la iniciativa regresa ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará la sanción definitiva.
El Recinto: Un ajedrez político de alta tensión
El debate fue una pulseada de visiones irreconciliables. La senadora Patricia Bullrich, como miembro informante y titular de la comisión de Trabajo, fue la encargada de abrir el juego, calificando a la legislación vigente como una «telaraña obsoleta que asfixia a quien quiere emprender».
Los puntos clave del acuerdo
Para garantizar la mayoría, la Casa Rosada tuvo que realizar concesiones de último momento que calmaron los nervios de los bloques aliados:
- Aportes Sindicales: En un guiño directo a la CGT y a las cámaras empresariales, se mantuvo la obligatoriedad de los aportes compulsivos, aunque con topes más bajos. Esto desactivó una bomba que amenazaba con romper el diálogo con el sindicalismo tradicional.
- Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Se aprobó el nuevo sistema de indemnizaciones, pero bajo una versión «amortiguada» que busca dar previsibilidad a las Pymes sin eliminar por completo la protección del trabajador.
- Justicia Laboral: Se incluyó «por la ventana» el traspaso de la justicia del trabajo a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, un punto que generó fuertes críticas procesales pero que sumó el apoyo del sector porteño.
- Estatutos especiales: Aquellos regímenes que el Ejecutivo pretendía eliminar de inmediato obtuvieron una ventana de transición que pasó de 180 días a un año.
El choque de argumentos
«Las normas laborales no crean empleo. En ninguna reforma flexibilizadora se facilitó la registración», disparó el senador porteño Mariano Recalde, sintetizando el rechazo del cristinismo.
En la vereda opuesta, el oficialista Agustín Monteverde defendió la reforma con dureza: «Estamos terminando con un régimen siniestro que generó el milagro de salarios pobres y costos laborales desorbitados. Los únicos que pueden estar asustados son los que viven de los trabajadores».
La Calle: El polvorín del «Protocolo Antipiquete»
Mientras los senadores discutían el artículo por artículo, afuera la situación se desbordaba. Columnas de la CGT y las dos CTA, junto a organizaciones sociales, rodearon el Congreso en un clima que se tornó hostil desde las primeras horas de la tarde.
Incidentes y represión
El Ministerio de Seguridad, bajo la supervisión directa de la ministra Alejandra Monteoliva, desplegó un megaoperativo de fuerzas federales para aplicar el protocolo antipiquete. El estallido ocurrió cuando manifestantes intentaron avanzar sobre el vallado perimetral.
- Saldo: Al menos diez heridos y múltiples detenciones tras enfrentamientos directos.
- Accionar policial: Se utilizaron carros hidrantes, gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los grupos que respondían con piedras y botellas.
- Impacto urbano: El centro porteño quedó paralizado, afectando la circulación y el comercio, mientras que organismos de Derechos Humanos denunciaron un «uso desproporcionado» de la fuerza.
El presidente Javier Milei fue contundente desde sus redes sociales. Publicó videos de los disturbios con una frase breve pero potente: «Del otro lado tenemos esto», respaldando la firmeza de las fuerzas de seguridad.
Radiografía de la votación en particular
Para entender la solidez de la mayoría construida por el oficialismo, es necesario ver cómo se votaron los títulos más polémicos de la ley:
Título Contenido Clave Votos (A/C) Título II Fondo de Asistencia Laboral (FAL) 41 – 31 Título III Traspaso Justicia Laboral a CABA 44 – 28 Título XIV Continuidad de aportes compulsivos 40 – 32 Título XVII Modernización y plazos 44 – 28 Título XXI Mantenimiento del 6% a obras sociales 42 – 30

