Carne y góndolas: El pulso de la inflación en la primera quincena de febrero

Según el relevamiento de la consultora LCG, la inflación de alimentos se aceleró al 2,4% en el promedio de las últimas cuatro semanas. Lo más llamativo es la incidencia de la carne:

  • El 70% de la inflación semanal de la segunda semana de febrero se debió exclusivamente al aumento en las carnicerías.
  • Las carnes aportaron un 64% del alza mensual promedio del rubro.
  • En contrapartida, las verduras registraron una baja del 3,2%, lo que actuó como un «ancla» temporal para que el índice general no fuera aún más alto.

No todas las mediciones coinciden en la magnitud, pero sí en la tendencia. Mientras que algunas ven una desaceleración leve, otras alertan sobre la homogeneidad de los aumentos.

ConsultoraSuba Semanal (Alimentos)Tendencia
Analytica1,3%Alcista (ven subas fuertes en verduras y carnes)
LCG1,0%Persistente (20% de los productos de la canasta subieron)
Econviews0,6%Más optimista (destacan la deflación en verdulería)

Uno de los temas más debatidos en los pasillos oficiales es la suspensión de la nueva metodología para medir el IPC. El Gobierno decidió seguir usando la canasta de consumos del 2004 en lugar de actualizarla a la de 2017/2018.

¿Por qué es importante para el vecino?

Si se hubiera aplicado el cambio, el peso de los Alimentos en el índice total bajaría del 26,9% al 22,7%, mientras que las Tarifas de servicios públicos subirían del 9,4% al 14,5%. En un contexto donde la carne sube fuerte, la fórmula vieja (la actual) arroja un número de inflación más alto. Si las tarifas fueran las que más suben, la fórmula vieja «beneficiaría» al Gobierno mostrando un número menor.

El Poder Ejecutivo argumenta que el cambio se hará recién cuando la inflación se estabilice, proyectando que para agosto el índice mensual empiece con «cero coma…».


El Gobierno ha priorizado la fase 4 de su plan económico, que consiste en acumular reservas y controlar el dólar. Sin embargo, esto tiene un costo: para frenar los precios, se mantienen tasas de interés elevadas en pesos.

Esto genera una encrucijada para comercios y pymes:

  1. Lo positivo: El dólar planchado evita saltos bruscos de precios por devaluación.
  2. Lo negativo: El crédito caro y la pérdida de poder adquisitivo frente a la carne y los servicios mantienen la actividad económica en suspenso.

El próximo 12 de marzo, cuando el INDEC publique el dato oficial de febrero, sabremos si la estrategia del «torniquete» monetario logró vencer la inercia de las góndolas.

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