El escenario político argentino se encuentra, una vez más, en una de esas encrucijadas que definen gestiones. El presidente Javier Milei acaricia la posibilidad histórica de sancionar una reforma laboral integral, un hito que sus predecesores no lograron consolidar. Sin embargo, el camino hacia la aprobación final —prevista para antes del 1 de marzo— ha encontrado un escollo ético y legislativo que obligó al oficialismo a abrir una instancia de revisión de último minuto.
El polémico Artículo 44: entre la desregulación y la vulnerabilidad
La controversia ha cristalizado en torno al Artículo 44, una pieza impulsada por el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger. En su afán por aliviar la carga del sector privado, el texto original propone reducciones salariales para trabajadores con licencias por enfermedades o accidentes ajenos al ámbito laboral.
Desde una mirada humanista, la letra fría del proyecto generó una alarma justificada: las interpretaciones sugerían que pacientes oncológicos podrían ver reducido su ingreso al 75%, mientras que otras lesiones derivarían en percibir apenas la mitad del sueldo. Ante el costo político de semejante medida, la ministra Patricia Bullrich confirmó que el Ejecutivo busca ahora blindar las afecciones «severas y degenerativas». En la propia Casa Rosada admiten, con un pragmatismo casi cínico, que en este punto «se les fue la mano«.
El transporte: el fiel de la balanza
Mientras el Congreso se prepara para una semana de febril actividad, la CGT ha movido sus fichas convocando a un cuarto paro general. No obstante, en el ajedrez del poder, la mirada del Gobierno no está puesta en el triunvirato cegetista, sino en la UTA.
- La clave del movimiento: Si los colectivos circulan, el paro se diluye. El oficialismo apuesta a la tradicional postura conciliadora del gremio de choferes para restarle músculo a la medida de fuerza.
- El impacto económico: No es una protesta gratuita. Según estimaciones de la UADE, un cese de actividades de esta magnitud le cuesta al país unos $208.497 millones (aproximadamente USD 194 millones).
Cronograma de una semana decisiva
El oficialismo juega contra el reloj de las sesiones extraordinarias. El esquema que se baraja tras las reuniones en Olivos es el siguiente:
- Jueves: Tratamiento con modificaciones en la Cámara de Diputados.
- Viernes: Obtención del dictamen de comisión.
- 27 de Febrero: Votación final en el Senado para convertir la iniciativa en Ley.
La Mesa Política, integrada por figuras centrales como Santiago Caputo, Karina Milei y Martín Menem, terminará de definir la estrategia este miércoles. Lo que está en juego no es solo una reforma técnica, sino la capacidad del Gobierno para armonizar su agenda de transformación con la paz social mínima indispensable.

