Un inicio de jornada accidentado para los conductores que partieron temprano desde Escobar y zona norte. Esta madrugada, un camión de gran porte protagonizó un siniestro vial en el estratégico enlace entre la Autopista Panamericana y la Avenida General Paz, a la altura del barrio de Saavedra, generando un colapso sistémico en el tránsito que se sintió hasta bien entrada la mañana.
El incidente: Cuando la inercia vence a la pericia
El hecho ocurrió en la denominada «curva de tránsito pesado», el conector que vincula el Acceso Norte con la Avenida Lugones. Por causas que aún se intentan establecer, el conductor —un hombre de 54 años— perdió el control de la unidad e impactó violentamente contra el guardrail.
Desde una perspectiva técnica, el accidente puso de relieve la vulnerabilidad de estos nudos de transferencia. El acoplado, tras el choque, quedó cruzado de forma transversal sobre la calzada, anulando por completo la circulación en ambos sentidos de la colectora. Lo que en la hoja de ruta era un viaje de rutina, se convirtió en un muro de acero infranqueable para los miles de vehículos que intentaban ingresar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El factor humano y el operativo de rescate
Afortunadamente, y a pesar de la espectacularidad del impacto, el saldo humano fue mínimo. Según informaron fuentes del SAME a nuestra redacción:
- El chofer fue atendido en el lugar por lesiones leves.
- No se requirió traslado hospitalario, lo que indica que la cabina resistió el golpe principal.
- No hubo otros vehículos involucrados, lo que evitó una tragedia de proporciones mayores dado el volumen de tránsito de la zona.
Estado actual de la traza
Personal de Autopistas del Sol trabajó intensamente con maquinaria pesada para remover el acoplado y realizar las tareas de limpieza de fluidos y restos de la infraestructura dañada. Si bien la traza ha comenzado a liberarse gradualmente, las demoras persisten y el efecto «rebote» en el flujo vehicular se mantiene desde el kilómetro 12 de la Panamericana.
Desde la filosofía del transporte, hoy recordamos que nuestra movilidad depende de un equilibrio precario; un lunes de caos que nos obliga a repensar la seguridad en nuestras arterias vitales.

