En las vísperas de un nuevo ciclo lectivo, el Poder Ejecutivo ha movido sus fichas mediante el Decreto 115/2026. La premisa es técnica pero con impacto directo en el hogar: asegurar que ningún beneficiario de la Ayuda Escolar Anual perciba menos de $85.000 por hijo. No se trata de un monto fijo para todos, sino de un «refuerzo compensatorio» que busca rescatar el poder adquisitivo frente a la inercia de los precios.
La lógica del «refuerzo extraordinario»
La ingeniería del beneficio es clara. El Estado pagará la diferencia necesaria para que la asignación llegue a los $85.000.
- Si por el cálculo ordinario te corresponden $60.000, ANSES te abonará un refuerzo de $25.000.
- Si tu asignación ya es igual o superior a los $85.000, no recibirás este adicional.
Desde una perspectiva analítica, observamos un intento por establecer un mínimo ético de cobertura, garantizando que el esfuerzo de las familias por sostener la escolaridad no se vea erosionado por la macroeconomía.
¿Quiénes son los beneficiarios?
El universo es amplio y abarca desde el sector privado hasta los titulares de asignaciones sociales. El refuerzo alcanza a alumnos de nivel inicial, primaria, secundaria y polimodal (de 4 a 17 años).
Puntos clave sobre la elegibilidad:
- Topes de Ingresos: Para acceder, el Ingreso del Grupo Familiar (IGF) no debe superar los $5.292.758, mientras que el tope individual se fija en $2.646.379.
- Discapacidad: En estos casos, la medida es de carácter universal. No existen topes de ingresos y no hay límite de edad, siempre que se acredite la escolaridad en instituciones reconocidas.
Operatividad y cobro
La buena noticia para el vecino de Escobar es que el pago será automático en marzo. No se requieren trámites adicionales ante las oficinas de ANSES, siempre y cuando la regularidad escolar ya esté acreditada en el sistema.
Este refuerzo, bajo la órbita de la ministra Sandra Pettovello, es el reconocimiento de que la educación, aunque sea un derecho, tiene un costo material que el Estado no puede ignorar en el contexto actual.

