Mientras avanza la investigación judicial por la muerte de una adolescente con discapacidad en un centro terapéutico de Ingeniero Maschwitz, la causa ya tiene imputados y empieza a delinear posibles responsabilidades por lo ocurrido.
La Justicia caratuló el caso como “homicidio culposo” y avanzó contra tres personas vinculadas al establecimiento: una guardavidas y dos cuidadores, quienes estaban a cargo de la supervisión durante la actividad en la pileta.
La fiscalía busca determinar si existió negligencia en el cuidado de la menor, en un hecho que generó profunda conmoción en la comunidad y reavivó el debate sobre los controles en instituciones destinadas a personas con discapacidad.
Qué pasó
La víctima, una adolescente de 12/13 años que asistía regularmente al centro terapéutico, murió ahogada durante una actividad recreativa en una pileta del predio ubicado en Ingeniero Maschwitz.
Según las primeras reconstrucciones, la joven habría permanecido varios minutos bajo el agua sin ser advertida por el personal. Incluso, fuentes del caso indican que el tiempo podría haber sido cercano a los 30 minutos sin asistencia.
Las cámaras de seguridad del lugar son clave para la investigación. De acuerdo a lo trascendido, en las imágenes se observa que la menor ingresa a la pileta acompañada, pero en un momento queda sola sin supervisión directa.
Recién cuando se detectó la situación, el personal intentó asistirla con maniobras de reanimación y se solicitó una ambulancia, pero la adolescente ya no presentaba signos vitales al momento de ser trasladada a un centro de salud.
La denuncia de la familia
El padre de la víctima fue contundente al señalar presuntas fallas graves en el cuidado de su hija. Sostuvo que la menor no podía permanecer sola en el agua debido a sus limitaciones físicas, algo que —según afirmó— era conocido por el centro terapéutico.
Además, cuestionó el accionar del personal durante la actividad, asegurando que no hubo controles adecuados ni atención permanente en un contexto que requería máxima supervisión.
Una investigación en curso
La causa quedó en manos de la UFI N°10 de Escobar, que ya tomó declaraciones a responsables del establecimiento y analiza las pruebas recolectadas, entre ellas registros fílmicos y pericias.
El eje de la investigación pasa por determinar si hubo abandono de persona o negligencia en el cumplimiento de los deberes de cuidado, lo que podría agravar la situación procesal de los imputados.
Mientras tanto, la familia de la adolescente exige justicia y reclama que se esclarezcan las responsabilidades en una tragedia que, según sostienen, podría haberse evitado.
