Fred Machado admitió que financió la campaña de José Luis Espert en 2019 y reveló nuevos detalles sobre su vínculo

En declaraciones radiales, Machado explicó que su acercamiento al entonces candidato liberal fue “casual” y que lo hizo movido por simpatía hacia sus ideas y su estilo. “Lo conocí en 2019, me gustó cómo hablaba. En ese momento no era agresivo como ahora”, afirmó en diálogo con Radio Rivadavia.

El empresario aclaró que su colaboración no se trató de un financiamiento millonario, sino de una ayuda puntual para cubrir gastos logísticos y actividades de promoción política. “Espert me pidió apoyo económico porque estaban sin recursos. Yo lo ayudé con lo que pude, no era una gran estructura, éramos tres personas y unos sándwiches con Coca-Cola”, relató.

Entre los gastos reconocidos, Machado confirmó haber financiado la visita a la Argentina del reconocido consultor estadounidense Dick Morris, exasesor del expresidente Bill Clinton, quien participó de reuniones estratégicas con Espert y su entorno. “Me pidieron que le pagara el viaje y el hotel a Morris. Fui al hotel, lo busqué y lo llevé a la casa de Luis Rosales, donde se armó la reunión de campaña”, recordó.

Según su testimonio, el total de su apoyo rondó los USD 150.000, además de una asesoría privada posterior que Espert habría firmado por otros USD 200.000, vinculada a un proyecto minero en Guatemala. “Él me dijo que era buen economista y que podía hacer una consultoría. Firmamos un contrato con todas las formalidades”, aseguró.

Machado también reveló que Espert viajó en un avión de su propiedad durante la campaña electoral, aunque negó que existiera una relación comercial o política sostenida. “Tuvo un avión a disposición, pero fueron pocas veces. No me arrepiento de haberlo ayudado, pero su error fue negarme. Tendría que haber dicho la verdad”, sentenció.

Respecto de las acusaciones judiciales que enfrenta en Estados Unidos, el empresario insistió en su inocencia. “Nunca transporté drogas ni tuve relación con narcotraficantes. Me investigan porque algunos aviones que vendí o administré se usaron para tráfico, pero no tengo nada que ver. Mi trabajo siempre fue legal”, sostuvo.

Machado, que hizo fortuna en el sector aeronáutico y asegura haber construido su patrimonio “trabajando duro y fuera del país”, afirmó que su vida cambió por completo desde que la investigación se hizo pública. “El único que te reconoce es tu madre y tu perro. Todo lo demás es ruido”, reflexionó.

El caso reabre el debate sobre los mecanismos de financiamiento político en Argentina y la transparencia de los aportes de campaña. Aunque Espert no respondió públicamente a las declaraciones de Machado, el escándalo vuelve a poner bajo la lupa los vínculos entre empresarios y figuras políticas en el país.

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