La Corte Suprema confirmó dos condenas contra Guillermo Moreno e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos

Las condenas ratificadas se originan en hechos ocurridos entre 2010 y 2013, cuando Moreno ocupaba un cargo clave dentro del entonces Ministerio de Economía. En ambos casos, los tribunales habían determinado su responsabilidad en episodios vinculados con abuso de poder e incitación a la violencia.

La primera condena está relacionada con una asamblea de accionistas de Papel Prensa S.A., realizada en 2010, durante la intervención estatal de la compañía.
Según la causa judicial, Moreno asistió en representación del Estado y protagonizó un hecho de violencia verbal y simbólica al colocar sobre la mesa guantes de boxeo y un casco de sparring, mientras expresaba frases intimidatorias hacia los presentes, entre ellas: “Acá no se vota nada. Las mujeres para atrás y demos la pelea que hay que dar”.

Testimonios posteriores señalaron que el entonces funcionario continuó con amenazas al advertir que “la asamblea iba a terminar mal” y que “sus muchachos estaban para bancársela”. La reunión finalizó en medio de un corte de luz y con las cámaras apagadas.

Por este hecho, el Tribunal Oral Federal N.º 8 lo condenó en 2022 a dos años de prisión en suspenso y seis meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos. La sentencia fue confirmada en 2023 por la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, y ahora quedó firme tras el fallo de la Corte Suprema.

La segunda condena se vincula con la utilización de recursos del Mercado Central de Buenos Aires para financiar una campaña de propaganda política entre 2011 y 2013.
De acuerdo con el expediente, durante ese período se imprimieron y distribuyeron gigantografías, carteles y artículos con consignas contra el Grupo Clarín, como “Clarín miente” o “Clarín: cadena nacional del desánimo, ocultamiento, desinformación y miedo”, utilizando fondos públicos.

En este proceso también fueron juzgados Fabián Dragone, expresidente del Mercado Central, y los exfuncionarios Carlos Martínez y Guillermo Cosentino, quienes recibieron penas de dos años de prisión en suspenso.
Moreno, en cambio, fue sentenciado por el Tribunal Oral Federal N.º 7 a dos años y seis meses de prisión en suspenso, además de la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos. La Sala IV de Casación convalidó el fallo en 2019, y la Corte Suprema rechazó ahora el último recurso presentado por la defensa, dejando firme la pena.

Con este fallo, el máximo tribunal puso punto final a dos causas emblemáticas contra quien fuera una de las figuras más controvertidas del kirchnerismo.
Moreno, hoy líder del partido Principios y Valores, mantiene una activa participación política, aunque la inhabilitación confirmada le impide volver a ocupar cargos públicos en el futuro.

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