El gobernador bonaerense Axel Kicillof volverá a reclamar al Gobierno nacional el envío de fondos y el traspaso de obras clave que permanecen paralizadas en territorio provincial. El pedido será dirigido al flamante ministro del Interior, Diego Santilli, quien asumirá esta semana en reemplazo de Lisandro Catalán.
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, confirmó este lunes que ya inició el contacto con Santilli. “Le escribí por WhatsApp para felicitarlo por su designación y me respondió con una manito. Estoy esperando que jure para poder avanzar con una agenda de trabajo”, comentó con ironía.
Reclamos por obras y recursos detenidos
Desde la Gobernación aseguran que la Provincia dejó de percibir cerca de 13 billones de pesos tras los recortes aplicados por la gestión nacional en diciembre pasado. “Pediremos que devuelvan los fondos y que se reanuden las obras que quedaron paralizadas”, señaló Bianco.
Entre los proyectos que Kicillof pretende recuperar se encuentran la Autopista Presidente Perón, el dragado del Río Salado y la jurisdicción sobre el Río de la Plata para avanzar con el Canal Magdalena, una iniciativa de navegación estratégica suspendida con el cambio de gobierno.
“El tramo IV del dragado del Río Salado, que abarca 33 kilómetros, está completamente detenido desde diciembre. Es una obra esencial para prevenir inundaciones en el interior bonaerense”, precisó el ministro.
Un gasto que genera controversias
Pese a los reclamos por la falta de recursos y la paralización de obras, el propio gobierno bonaerense enfrenta críticas por gastos de alto monto en áreas no prioritarias.
En las últimas semanas se conoció que la gestión de Kicillof destinará:
- 57 millones de pesos a una colonia de verano para el Instituto de la Vivienda.
- 498 millones de pesos a remodelar oficinas provinciales.
- 2.300 millones de pesos para construir dos paradores “Recreo” en Villa Gesell y Miramar.
- 150 millones de pesos para la adquisición de bicicletas.
Estas cifras generaron cuestionamientos sobre las prioridades del Ejecutivo bonaerense, que mientras reclama fondos para infraestructura y obras hidráulicas, orienta parte del presupuesto a proyectos recreativos o administrativos.
Expectativa por una nueva etapa de diálogo
Bianco adelantó que, una vez que Santilli asuma formalmente, insistirá en obtener una audiencia: “Tenemos la nota lista desde la semana pasada. Vamos a presentarla también por mesa de entradas para que no se pierda en el éter”, ironizó.

El ministro bonaerense remarcó que busca “reabrir el diálogo institucional con la Nación” y establecer una agenda común de trabajo “para la provincia más grande del país”.
Por su parte, Santilli iniciará su gestión con una serie de encuentros con gobernadores de distintas provincias —entre ellos Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio y Martín Llaryora— con el objetivo de reforzar la relación política y obtener respaldo para las reformas estructurales que impulsa el Gobierno nacional.
Mientras tanto, en territorio bonaerense crece la polémica por la gestión de los recursos: los reclamos por obras paralizadas contrastan con decisiones de gasto que muchos consideran alejadas de las verdaderas urgencias de los bonaerenses.

