A veces, la salvación no llega con sirenas ni uniformes, sino con la sospecha de un desconocido en el asiento de al lado. Una adolescente de 15 años fue rescatada en plena madrugada mientras era trasladada en un micro de larga distancia hacia la frontera norte. El operativo, que culminó con la detención de dos personas y su reciente procesamiento por trata de personas, se activó gracias a un pasajero que no pudo —o no quiso— mirar hacia otro lado.
La fenomenología de la sospecha
El viaje comenzó en la terminal de Once con destino a Jujuy, pero el drama se gestó en la penumbra del pasaje. Un hombre y una mujer adultos custodiaban a una joven que, oculta bajo una gorra y una capucha, parecía habitar un limbo de somnolencia.
Lo que alertó al «pasajero héroe» no fue solo el silencio, sino una gestualidad forzada: el hombre, de 54 años, la besaba y abrazaba constantemente, ejerciendo una presión física que buscaba anular la identidad de la menor. Según los registros judiciales, la joven no figuraba en la lista de pasajeros, no tenía documentos y su discurso, cuando lograba articular palabra, estaba mediado por la mirada intimidante de su captor.
El hallazgo en el kilómetro 152
Gendarmería Nacional interceptó el micro a la altura del kilómetro 152 de la Ruta Nacional 9. Al subir, los efectivos se encontraron con una escena que desde la filosofía podríamos definir como la anulación total del sujeto:
- Sedación: La menor presentaba un cuadro de somnolencia aguda, probablemente inducido por sustancias.
- Identidad suplantada: Intentó dar nombres falsos y exhibió certificados de discapacidad ajenos, siguiendo un libreto dictado por sus captores.
- El destino: En una entrevista privada, la joven confesó el horror. Estaba siendo llevada a Perú bajo amenazas para ser utilizada en el transporte de drogas (mula).
La respuesta de la Justicia
La Cámara Federal porteña, con las firmas de los jueces Irurzun y Farah, ha confirmado el procesamiento con prisión preventiva para los dos adultos involucrados. Las pruebas son abrumadoras: informes de Migraciones que revelan movimientos irregulares y la confirmación de amenazas realizadas incluso mediante videollamadas tras la detención.
Desde el Nuevo Digital de Escobar, subrayamos la importancia de este desenlace. En una época donde el tejido social parece deshilacharse, la atención de un ciudadano común logró interrumpir un circuito de explotación que pretendía convertir a una niña en mercancía.
