La Justicia Federal profundiza la investigación sobre el departamento de la calle Miró al 500 donde reside el ministro coordinador. Esta semana, la Fiscalía Federal N° 11 y la Policía Federal recabaron información en Rucci Propiedades, la inmobiliaria que intervino en la venta anterior de la propiedad, antes de que esta llegara a manos de Adorni.
1. La fuerte baja en el precio
Natalia Rucci, titular de la firma, explicó cómo se dio la depreciación del inmueble. Según detalló en una entrevista con Infobae, la propiedad pertenecía originalmente al exfutbolista Hugo Morales y salió al mercado con un valor de USD 340.000 en 2024.
Sin embargo, ante la falta de compradores, el precio fue bajando. La martillera relató que los compradores finales (quienes luego se lo venderían a Adorni) se presentaron con una arquitecta y argumentaron que la unidad necesitaba refacciones estructurales profundas. Finalmente, Morales aceptó una oferta de USD 200.000.
2. El rol de los hijos de las jubiladas
Uno de los puntos que analiza la Justicia es quiénes fueron los verdaderos actores detrás de la compra. Aunque el departamento quedó a nombre de Beatriz Viegas y Claudia Sbabo (las dos jubiladas mencionadas en la causa), la martillera confirmó que quienes realizaron toda la gestión fueron sus hijos: Pablo Martín Feijoo y Leandro Miano.
«Él hizo todo el trámite, pero después firmaron la escritura las dos señoras», afirmó Rucci en diálogo con Infobae, refiriéndose a Feijoo. Además, agregó que los jóvenes justificaron la operación bajo la modalidad de «flipping» (comprar, reciclar y vender).
3. Cronología y conexiones
La investigación judicial busca determinar si hubo una maniobra para ocultar al verdadero dueño desde el inicio:
- Mayo 2025: Las jubiladas (a través de sus hijos) compran el departamento a Hugo Morales por USD 200.000.
- Octubre 2025: Pablo Feijoo visita a Manuel Adorni en la Casa Rosada.
- Noviembre 2025: Adorni compra la propiedad a las jubiladas por USD 230.000, pagando solo un 13% de adelanto y el resto en un año sin intereses.
La martillera Rucci aclaró que su empresa no participó en la segunda venta (la de Adorni) y que se enteró de la vinculación del funcionario con la propiedad a través de los medios de comunicación.
