Un joven repartidor de 27 años vivió una situación límite el pasado jueves por la noche cuando fue emboscado por dos delincuentes armados. El hecho, que ocurrió alrededor de las 20:00 en la intersección de las calles 16 y 127, destaca por la extrema violencia y la «maldad» —en palabras de los testigos— con la que actuaron los asaltantes.
«¡Pará, pará!»: Súplicas bajo fuego
La víctima había frenado con su Honda GLH roja frente a un almacén para realizar una compra. Mientras esperaba ser atendido a través de una reja, fue sorprendido por dos sujetos en otra moto. El acompañante descendió rápidamente empuñando un arma de fuego y apuntándole al cuerpo.
Ante la exigencia de las llaves, el joven trabajador tuvo una mínima reacción de resistencia producto de los nervios. Fue allí cuando el delincuente, que según testigos no superaría los 20 años de edad, decidió apretar el gatillo en dos oportunidades. Los disparos impactaron en la vereda, a centímetros de los pies de la víctima, dejando marcas visibles en el cemento y en la estructura del comercio.
El relato de una testigo directo
Noelia, la comerciante que atendía en ese momento, relató el horror vivido: «Fue todo muy rápido. El delincuente bajó y empezó a los tiros directamente. Yo salí corriendo del miedo y desde adentro escuchaba cómo el chico suplicaba».
Tras el robo del celular y la moto, el repartidor, en un estado de shock y desesperación, llegó a arrojarle su casco al ladrón e intentó perseguirlo a pie, mientras se activaban las alarmas vecinales de la zona.
Investigación en curso
Minutos después, el Comando de Patrullas y la Policía Científica arribaron al lugar para realizar los peritajes correspondientes. Los efectivos recuperaron los casquillos de bala que quedaron esparcidos en el frente del local.
La causa, caratulada como “Robo agravado por el uso de arma de fuego”, quedó bajo la órbita de la UFI N°4 de Berazategui, a cargo de la fiscal Silvia Borrone. Hasta el momento, los malvivientes —que escaparon en ambas motos— permanecen prófugos.

