El Tribunal Oral Federal N°7 dio inicio este jueves al juicio oral por la causa conocida como los “Cuadernos de las Coimas”, considerada el caso de corrupción más grande de la historia argentina. Son 87 los imputados, entre ellos Cristina Fernández de Kirchner, Julio De Vido, Roberto Baratta y una larga lista de empresarios de primer nivel, acusados de haber integrado una red de coimas y sobornos vinculados a la obra pública durante los años 2003 a 2015.
Los protagonistas del expediente
Del lado político, el expediente involucra a figuras centrales de los gobiernos kirchneristas, como la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, los exministros Julio De Vido y Ricardo Jaime, el exfuncionario Juan Pablo Schiavi, el financista Ernesto Clarens y el chofer Oscar Centeno, quien registró durante años los supuestos traslados de dinero en sus famosos cuadernos.
También están imputados José López, Claudio Uberti, Rudy Ulloa, José Olazagasti, Nelson Lazarte y otros exfuncionarios.
Del lado empresarial, el proceso incluye a Aldo Benito Roggio, Ángelo Calcaterra (primo de Mauricio Macri), Armando Loson, Enrique Menotti Pescarmona, Carlos Wagner (expresidente de la Cámara Argentina de la Construcción) y Juan Carlos de Goycoechea, entre otros.
Muchos de ellos admitieron haber entregado dinero en efectivo a cambio de contratos o beneficios en licitaciones de obra pública, en tanto que otros negaron haber participado de cualquier maniobra ilícita.
Un juicio sin precedentes
El proceso abarca cuatro expedientes principales, incluido el caso central N°9608/2018 y otras tres causas conexas que investigan la cartelización de la obra pública.
En total, 87 acusados, 626 testigos y más de 400 cuerpos de expediente conforman un volumen judicial inédito.
El Tribunal está integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, con Néstor Costabel como suplente.
La acusación corre por cuenta de la fiscal Fabiana León, acompañada por el fiscal coadyuvante Nicolás Codromaz, mientras que el fiscal Paul Starc representa a la Unidad de Información Financiera (UIF) como querellante.
Debido a la magnitud del proceso, las audiencias se realizan por videoconferencia, con transmisión pública a través del canal de YouTube de la Corte Suprema durante el primer mes de lectura de las acusaciones. Luego, continuarán las indagatorias sin transmisión abierta.
Los delitos y las penas posibles
Las imputaciones varían según el rol de cada acusado:
- Asociación ilícita,
- Cohecho pasivo y activo,
- Admisión de dádivas,
- y lavado de activos en causas derivadas.
Por ejemplo, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner enfrenta cargos como jefa de una asociación ilícita y coautora de más de 200 hechos de cohecho.
El exministro Julio De Vido está acusado como organizador de la estructura delictiva y coautor de casi 190 hechos de soborno.
Roberto Baratta, su exmano derecha, enfrenta múltiples acusaciones por coimas y dádivas, mientras que Oscar Centeno, el chofer que registró los hechos, será juzgado por no haber denunciado los delitos que presenció.
En el ámbito empresario, Ángelo Calcaterra fue imputado por 16 hechos de cohecho activo, Aldo Roggio por 15, Pescarmona por 13 y Loson por 10.
Al menos 20 de los acusados fueron aceptados como “arrepentidos”, en el marco de la Ley 27.304, que otorga reducciones de pena a quienes aporten información comprobable.
Las penas pueden llegar a los 10 años de prisión para los jefes u organizadores de la asociación ilícita, mientras que los empresarios podrían enfrentar de uno a seis años por cohecho activo.
Qué se espera del proceso
Durante las primeras semanas se dará lectura a las acusaciones formales. Luego comenzarán las declaraciones de los imputados y, más adelante, el testimonio de los cientos de testigos propuestos, entre ellos Hilda Horovitz (exesposa de Centeno) y Miriam Quiroga (exempleada presidencial).
El juicio podría extenderse durante varios años, dada la cantidad de acusados y la complejidad de los delitos investigados.
