En un giro sin precedentes para la geopolítica mundial, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro. La operación, descrita por la Casa Blanca como un «ataque a gran escala», culminó con la extracción de Maduro y su esposa, Cilia Flores, fuera del territorio venezolano tras una madrugada de intensos bombardeos en centros estratégicos de Caracas.
El anuncio se realizó a través de la red social Truth Social, donde Trump calificó la maniobra como una «operación brillante» llevada a cabo en colaboración con las fuerzas del orden y militares estadounidenses. «Hubo mucha planificación y gente muy buena involucrada», señaló el mandatario desde su residencia en Mar-a-Lago, donde brindará una conferencia de prensa para dar detalles del operativo.
Una madrugada de explosiones y caos en Caracas
Los reportes de la intervención comenzaron a circular alrededor de las 02:00 hora local, cuando residentes de la capital venezolana registraron fuertes explosiones y el sobrevuelo de aeronaves militares. Los ataques aéreos se concentraron en puntos neurálgicos del sistema de defensa y control del régimen:
- Bases Militares: Se reportaron impactos en La Carlota y Fuerte Tiuna, el complejo militar más importante del país.
- Zonas Costeras: También se registraron detonaciones en La Guaira, acompañadas de apagones masivos en gran parte de la región central.
- Movilización Aérea: Testigos grabaron helicópteros Chinook sobrevolando la ciudad en medio de cortes de luz y columnas de humo denso que se elevaban desde distintos puntos de la capital.
La situación en las calles fue de extrema tensión, con videos que muestran a cientos de ciudadanos intentando huir de las zonas de conflicto mientras las fuerzas de seguridad locales realizaban detenciones en un intento por contener la situación.
La respuesta del régimen y la tensión regional
Antes de confirmarse su captura, el gobierno de Maduro emitió un comunicado a través de la televisión estatal denunciando una «gravísima agresión militar» por parte de los Estados Unidos y declaró el «estado de conmoción exterior», llamando a la población a la lucha armada. En el texto, se calificó la intervención como una violación flagrante de la soberanía nacional y de la Carta de las Naciones Unidas.
Por su parte, la región reaccionó de inmediato. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el despliegue de la fuerza pública en la frontera con Venezuela. Petro calificó la acción de Washington como una «agresión a la soberanía» de América Latina y advirtió sobre una inminente crisis humanitaria, aunque abogó por una resolución mediante el diálogo.
Este acontecimiento marca el fin de una escalada que se venía gestando desde el inicio de la semana, cuando Trump advirtió que los días de Maduro en el poder estaban «contados». Con la captura confirmada, la comunidad internacional aguarda ahora los pasos a seguir para la transición política en Venezuela y el impacto que este hecho tendrá en el equilibrio de poder en el continente.
