Uno de los mayores desafíos de la medicina moderna ocurre cuando un tratamiento contra el cáncer, que inicialmente era efectivo, deja de funcionar. Esto sucede porque las células malignas mutan, volviéndose «resistentes» y permitiendo que la enfermedad avance. Sin embargo, una investigación revolucionaria del Instituto Weizmann de Ciencias (Israel) ha propuesto un cambio de paradigma: utilizar esas mismas mutaciones para que el sistema inmunológico identifique y elimine al tumor.
El estudio, liderado por la profesora Yardena Samuels y publicado en la revista Cancer Discovery, revela que las alteraciones genéticas que el cáncer usa para sobrevivir pueden convertirse en su «talón de Aquiles».
¿Cómo funciona este nuevo método?
Cuando el cáncer muta para resistir a los fármacos, produce fragmentos de proteínas llamados neoantígenos. Estos fragmentos son exclusivos de las células cancerosas y no están presentes en las células sanas.
Para aprovechar esto, los científicos desarrollaron una herramienta informática llamada SpotNeoMet. Este software permite identificar sistemáticamente estos neoantígenos en pacientes que han desarrollado resistencia al tratamiento. Al detectar estas «marcas» exclusivas, el sistema inmunológico puede ser entrenado —mediante inmunoterapia— para reconocer al enemigo y atacarlo con precisión quirúrgica.
El caso del cáncer de próstata
Como prueba de fuego, el equipo se centró en el cáncer de próstata metastásico, una enfermedad que en 2025 afectó a más de 1.4 millones de hombres en todo el mundo y que suele volverse resistente a las terapias convencionales.
En colaboración con centros médicos de Europa y Norteamérica, los investigadores identificaron tres neoantígenos específicos que dieron resultados prometedores en pruebas de laboratorio. Lo más innovador de este hallazgo es que, a diferencia de otras inmunoterapias que deben fabricarse a medida para cada persona, estos tratamientos podrían aplicarse a grandes grupos de pacientes que compartan las mismas mutaciones de resistencia.
Un principio general para el futuro
«Las mismas mutaciones que permiten a un tumor evadir un fármaco pueden, mediante inmunoterapia precisa, convertirse en el punto débil del cáncer», explicó la Dra. Samuels. Este descubrimiento no solo es una luz de esperanza para el cáncer de próstata, sino que establece un principio general que podría aplicarse a diversos tipos de tumores avanzados.
Fuente: Esta nota fue elaborada con información proporcionada por el Instituto Weizmann de Ciencias, uno de los centros de investigación multidisciplinaria más prestigiosos del mundo.

